30.5.12

Asombro me rebasas.

Eso imposible desborda mis sueños.

Tú accidental, imprevisto.

Un manual para la vida disuelto en ácidos estomacales.

Inusual un gozo por lo desconocido. Y miedo.

El soplo de una diosa reencausa esta trayectoria.

Yo, la diosa. Tú, el narrador inédito.

Detrás un viaje prolongado de acertijos.

Yo, la capitana de un barco de objetos que a nadie importan.

Siempre, yo, la capitana, recuerdo.

Una nave se aproxima.

Sin registro de este viaje en la bitácora.

El cuerpo sin embargo cierto sobre una ruta.

Animal que por instinto.

28.5.12

Señora por aquí, señora por allá, hasta el viejito que empaca en La Comer me dijo: gracias señora. Ni cómo hacerle ni pa qué.

Ayer hablamos de brasieres y nuevos procedimientos ginecológicos, también de mamografías. De hijos que nacen o que se sueñan. También de jardines, de educación, de estrategias económicas, de migración, de condiciones laborales y hasta de cómo hacer para que no se desinfle la clara batida. La mitad no sabemos cocinar o no tenemos tiempo. Estas mujeres son refrescantes. La plática sobre "erecciones precoces" fue insuperable.

Seguimos soñando, mucho. Como nunca, se nos da la certeza. Quiero mucho a estas mujeres.

27.5.12

La Feria del Libro de Tijuana


Miriam engentada. Observa su risa adentro. Demasiado ruido. Algunas cosas no cambian. Entrados los años una pierde la vergüenza y gana el derecho a la voz propia, que más da. Unos cuantos, los precisos escuchan. Al final los abrazos redondean la noche.

En la presentación de Las Rebeldes, de Mónica Lavín, con Olimpia Ramírez.







30 años de Feria, felicidades.
Los organizadores se toman en serio su trabajo, muy en serio.
Buena publicidad.
Stands más profesionales que otros años.
Mucho público.
Presentaciones de libros concurridas.
Oferta de talleres para niños variadita.
Libros muy muy caros.

25.5.12

el bosque

Era un bosque de pinos muy altos y verdes. Era una tarde. Era un hombre debajo de las sombras. Su piel era blanca y su cabello casi negro, su cuerpo era el de un adulto. Rodeado por los árboles en un perfecto círculo estaba al centro. Sobre el suelo miles de máscaras distintas tiradas como hojas color verde olivo, rojo seco y amarillo ocre. El sin máscaras respiraba y al encontrarlo con mis ojos no tuvo donde esconderse, al instante había una paz inusitada en su rostro como quien al verse descubierto se rinde. Respiró y exhaló profundo, sacó las manos de los bolsillos de su pantalón. También parecía haber perdido el miedo y me veía de frente. Corte.

dios

En una habitación rectangular de paredes lisas y blancas, que tenía una ventana cuadrada al fondo y una puerta sin puerta de madera, que daba hacia a un pasillo, estaba sentada en el piso con las piernas cruzadas en oración. Yo en totalidad serena, observaba delante de mí a un hombre y a una mujer poseídos por un espíritu que los hacía contorsionarse y padecer.

Él miraba algo, adentro, suyo. Los brazos le salían de la cabeza, luego del tronco, debajo de las axilas, las piernas; su cabeza se desplazaba hasta sus hombros, le aparecía en una mano; un pie se  prendía de su oreja. No había sangre que brotara de ese cuerpo desnudo.

Ella abrazada a él también se transformaba, pero tenía consciencia, estaba en los dos mundos, y gritaba llena de horror y dolor. Ella podía separarse y al hacerlo me extendía sus manos, pedía ayuda con los ojos, se abrazaba a mis piernas y ahí lloraba, alcanzaba cierta paz pero al volver la vista, mostraba una gran compasión y un amor que la obligaban a ser fiel, entonces se prendía del Cristo y de nuevo el espíritu también la poseía.

Yo no me movía, ni sentía pena, aquello era algo que tenía lugar fuera de mí y sentía que mi lugar era ese, el de estar conmigo. Dentro de mí corría un río y había un árbol grande y hermoso. Enseguida, unas voces me llamaron desde el patio y desaparecí.

24.5.12

el teni

Sobre un montón de tubos de metal, pendiente un teni panam rojo. De la punta de su suela escurre una gota de hule, blanca también, que aumenta su volumen como una gota de agua a punto de desprenderse. Cual embrión, empiezan a aparecerle manchas rojas; luego, un panam bebito adquiere forma: le aparecen sus costuras, sus líneas sobre la tela y su pequeña agujeta. Y por su peso nace, otro, un pequeño zapatito confortable, autónomo, sin llanto, se aparta de aquel cuerpo originario. Una cosa que se multiplica y gana, a fuerza de la gravedad, un lugar, una existencia propia, registrada con un tilt down y un primerísimo plano en el sueño.

23.5.12

"No quiero despertar y que el dinosaurio todavía esté ahí"

Yo soy 132 - Tijuana

Texto en una de las mantas de la marcha en el DF:

"Los estábamos esperando, qué bueno que ya llegaron.
Atentamente La Patria."

22.5.12

Niña Roja

¡No se olvida! (que ni se me olvide Tezca, aunque te rías, hazme memoriosa ).

Yo concentradita en mi trabajo, abonándole a la tierra con mucho amor.
Mañana hay marcha, a las 5 pm, en la glorieta de Las Tijeras.
Voy contenta.

21.5.12

Discurso de Paco Ignacio Taibo II Hoy en Tlatelolco




Con mucho esfuerzo incorporamos nuestra historia, la oscura, la luminosa, la que nos avergüenza y esa donde nos soñamos aves -cuervos, águilas o colibríes. Poco a poco dejamos la medianidad, la mediocridad también. Con mucho esfuerzo, hasta la sangre.

Me quedo con este día de gloria. Por lo que falta, ¡salud!
¡en poesía! ¡en poesía!
¡Felicísima!

Caminas otra. 
en la boca de la noche respiro vidrio capa de ollín baila cada vez que me muevo resiste el fuego dice algo se consume nace el tiempo afuera gritan en la habitación suspiros un murmullo detrás de esta oreja voces inesperadas asombran una celebración intenta avecinarse un cerillo una vela abierto un frasco de luz
ella/yo constantemente